Cambio climático: Argentina llega a la COP30 con una agenda ambiental debilitada

En el marco del Día Internacional contra el Cambio Climático, que se conmemora cada 24 de octubre, el mundo se prepara para una nueva instancia de negociación global: el 10 de noviembre comenzará en Belém, Brasil, la Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP30)

Politicas Ambientales11/11/2025Marcos BachMarcos Bach
AdobeStock_468292980-2048x1365

MARCOS BACH

Allí, representantes de más de 190 países buscarán acordar medidas concretas para enfrentar la crisis climática. Entre los temas centrales que se esperan tratar se encuentran la reducción de las emisiones de metano, medidas de adaptación, financiamiento y la transición energética justa.

Retroceso nacional y liderazgos subnacionales

Argentina llega a esta cumbre con más interrogantes que certezas sobre su rumbo climático. Si bien el país mantiene compromisos internacionales como el Acuerdo de París y sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), la implementación real de sus metas enfrenta un fuerte retroceso. 

Desde diciembre de 2023, el cambio de rumbo del Poder Ejecutivo implicó recortes presupuestarios entre un 28,1% y un 83,2% en áreas ambientales, la paralización de programas clave, la falta de medidas de adaptación y un discurso negacionista frente a la crisis climática, debilitando la capacidad estatal de respuesta y la credibilidad internacional del país.

En este contexto, desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) publicaron el documento “Gobernanza climática federal en Argentina: balance y perspectivas de la Ley 27.520” que analiza los planes de respuesta al cambio climático de las provincias, que son las que hoy sostienen la acción climática del país, impulsando medidas de mitigación y adaptación desde los territorios.

A cinco años de la sanción de la Ley 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, comenzaron a verse los primeros resultados del trabajo subnacional: en 2025, Jujuy, La Pampa y Misiones lograron la convalidación nacional de sus Planes Provinciales de Respuesta al Cambio Climático, instrumentos que incluyen diagnósticos locales, metas de reducción de emisiones y medidas sectoriales frente a inundaciones, incendios y sequías.

A su vez, once provincias —Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Rioja, San Juan, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego— se encuentran en proceso de preconvalidación de sus planes, mientras que el resto —Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Salta, Tucumán, Catamarca, Corrientes, San Luis, Mendoza, Neuquén y Santa Cruz— aún no los han presentado.

Figura-1Estos avances representan un paso hacia una acción climática con perspectiva federal, en un país donde los impactos del clima extremo son cada vez más evidentes.

Emisiones de metano: una prioridad en la COP30

La CEO de la COP30, Ana Toni, destacó que centrar los esfuerzos en disminuir las emisiones de metano en el sector de los combustibles fósiles es fundamental para frenar tanto la velocidad como la magnitud del calentamiento global y aseguró que será uno de los temas centrales de la cumbre de este año.

El metano, aunque invisible e inodoro, es un gas extremadamente dañino: es 80 veces más potente que el dióxido de carbono en un horizonte de 20 años y es responsable del 25% del calentamiento global.

En Argentina, más del 60% de las emisiones de metano provienen del sector agropecuario, un 29% del sector energético —principalmente por fugas en la producción y transporte de petróleo y gas— y alrededor del 7% del manejo inadecuado de residuos, con más de 5.000 basurales a cielo abierto en todo el país.

Aunque el país adhirió en 2021 al Compromiso Global del Metano, comprometiéndose a reducir sus emisiones un 30% para 2030, aún no existen metas sectoriales ni un monitoreo sistemático. 

Al mismo tiempo, la expansión de Vaca Muerta y los proyectos de gas natural licuado en el Golfo San Matías avanzan sin una evaluación acumulativa de sus impactos ambientales y sociales y sin respetar principios de transparencia, información accesible y participación amplia en línea con el Acuerdo de Escazú.

El metano también representa una amenaza directa para la salud. Es responsable de más del 50% del ozono troposférico presente en la atmósfera, un contaminante que provoca alrededor de un millón de muertes prematuras al año en el mundo. Las personas expuestas corren riesgo de enfermedades respiratorias graves, que pueden devenir incluso en la muerte.

Frente al debilitamiento de las políticas nacionales, las provincias, los municipios y la sociedad civil se consolidan como actores clave para sostener la ambición climática del país. Recuperar la coherencia entre los compromisos internacionales y la acción interna será esencial para reconstruir la confianza y avanzar hacia un modelo de desarrollo que ponga en el centro a las personas, los territorios y el futuro común.

Te puede interesar
Template-Nota-web-2025-11-25T173726.490-1

5 resultados destacados que dejó la COP30

Marcos Bach
Politicas Ambientales27/11/2025

La meta de financiamiento para adaptación quedó limitada: solo “pide esfuerzos” para triplicar fondos hacia 2035, sin un año base ni montos concretos. No hubo avances sobre combustibles fósiles. Brasil creará una hoja de ruta para la transición energética, pero por fuera del proceso de la COP

DSC_0620-1200x806

COP30: compromisos, objeciones y trabajo por delante

Marcos Bach
Politicas Ambientales27/11/2025

La conferencia climática concluyó el sábado en Belém con decisiones que no incluyeron la transición de los combustibles fósiles; tuvieron un lenguaje débil en mitigación, adaptación y financiamiento; y fueron el resultado de procedimientos criticados de poco transparentes

Lo más visto
Sea_ice copia

El caos climático ya está aquí

Marcos Bach
Calentamiento Global01/12/2025

Sin un horizonte político de eliminación de los combustibles fósiles y con un objetivo de +1,5ºC muerto, los científicos climáticos piden una adaptación social ya no sólo a los fenómenos extremos, sino también a los “puntos de inflexión”, la posible desestabilización de los grandes sistemas que regulan el clima global. Islandia ha dado el primer paso