Ideas para reciclar la ropa y darle una segunda vida

El tiempo de aislamiento se puede convertir en una gran oportunidad para el reciclaje de todo tipo de objetos y, con el cambio de temporada, aparecen aquellas prendas que necesitan un toque de creatividad para seguir en uso.

Reciclado 01 de junio de 2020
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Con los primeros fríos aparece la necesidad de reordenar los armarios de la casa. Los pantalones cortos y vestidos de verano vuelven a las bauleras o al fondo del placard, mientras que las perchas se llenan de camperas de abrigos y sweaters de lana. En ese movimiento, es posible encontrarse con prendas que ya cayeron en desuso y que necesitan de un toque de creatividad para seguir vigentes en el guardarropa.

En todos los hogares hay prendas de vestir que parecen haber perdido su vida útil. Por el desgaste propio del uso, el talle que no se ajusta a los cambios en el cuerpo o porque simplemente dejaron de ser atractivas para sus dueños, que se cansan de usar siempre la misma indumentaria. Para todos esos casos, existen ciertas pautas de reciclaje que pueden darle una nueva cara a las prendas ya conocidas, y así extender su vida útil.

Aunque algunas modificaciones requieran de sólidos conocimientos de corte y confección, hay otras alteraciones que se pueden llevar adelante sin necesidad de ser expertos en el diseño de indumentaria. Con técnicas de teñido, pequeñas costuras y nuevos agregados de accesorios, es posible cambiar de manera rotunda el aspecto de cada prenda.

Para los casos de aquellos artículos que no puedan volver a utilizarse, la idea de recuperar las telas para generar otros objetos de uso cotidiano se convierte en un aporte valioso para el medio ambiente, ya que la industria textil es una de las que más residuos genera en todo el mundo. Así, la ropa vieja puede convertirse en bolsas de compras, juguetes infantiles y hasta en elemento para la limpieza.

Para hacer cambios no es necesario ser experto en diseño.

A continuación, se listan algunas opciones para reconvertir las prendas fuera de uso en objetos que puedan ser útiles para el futuro, ya sea para sus dueños como para otras personas que lo necesiten.

 1 - Teñido:

Ya sea a través del uso de anilinas, lavandina o tintes naturales, cambiar el color de una prenda le puede dar una nueva vida. Así, se pueden disimular o cubrir algunas manchas que hayan arruinado la ropa o darle un color más vivo a la tela que tenía un tono desgastado o que ya nos había aburrido. Existen muchas técnicas diferentes para teñir pero, en la actualidad, la tintura con nudos al estilo batik parece haber vuelto a estar en tendencia, por lo que es una gran alternativa para reciclar ropa en desuso. Con la ayuda de un rociador y lavandina también se pueden conseguir efectos atractivos en los pantalones de denim.0004846835

2- Fabricación de nuevas prendas

Con la ayuda de tijers, hilo, aguja y algo de creatividad, se puede transformar la ropa que ya no tiene le talle adecuado, que tiene áreas desgastadas o una mancha difícil de ocultar. Aunque la técnica a aplicar dependerá del tipo de prenda, existe una gran cantidad de tutoriales para convertir antiguos jeans en bolsos de tela, polleras, minifaldas o shorts. Las remeras de algodón en desuso pueden convertirse en bolsas de compras o en tapabocas y las camisas de hombre pueden ser aprovechadas para confeccionar prendas de mujer. Todo dependerá de la creatividad y la habilidad para la confección.

3- Otros usos

Existen prendas de ropa que ya no pueden ser utilizadas para el uso diario. Sin embargo, la tela aún puede ser aprovechada para otros usos dentro del hogar. Se pueden confeccionar muñecos para los niños con medias rotas o que se quedaron sin su par. La técnica de patchwork, en la que se unen cuadrados del mismo tamaño de distintas telas, es una gran alternativa para fabricar mantas de gran utilidad en la época invernal o para pensar en otras manualidades posibles.

4- El intercambio

Hay muchas prendas que quedaron archivadas en el fondo del armario aunque están en perfecto estado. Ya sea porque no tienen el talle adecuado, porque quedaron chicas para los niños del hogar o porque no se adaptaron a nuestro gusto. Si se trata de prendas que no tienen defectos, la mejor alternativa es ponerse en contacto con amigos y conocidos para hacer intercambios. Algo olvidado en nuestro placard puede ser de gran utilidad para otra persona que, a cambio, nos puede ofrecer una prenda que se adapte a nuestro guardarropa. En este escenario, la clave es saber buscar hasta encontrar algo que nos parezca valioso.

5- La decoración

Si las prendas no tienen manchas, roturas ni un talle que no se adapta al cuerpo, quizás hayan quedado en desuso porque dejaron de resultar atractivas. Para aquellos que se aburrieron se usar siempre la misma prenda, es posible que un simple cambio de decoración pueda darles una segunda vida. Cambiar los botones de una campera, agregar un cinturón o decorar una cartera con tachas nuevas podría ser un gran condimento para devolver el atractivo a esos artículos que ya cansaron la vista.

Fuente: lmneuquen (Argentina)


 

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