El Gobierno argentino impulsa el uso de un nuevo material para construir vías de tren

Apartir del incremento de las políticas de innovación y del uso de la tecnología, el Gobierno busca impulsar el uso de residuos plásticos como materia prima para la producción de durmientes sintéticos

Movilidad y transporte 20 de noviembre de 2020
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El objetivo es doble. Por un lado, fomentar el reciclado del termoplástico en la economía circular y sustentable, aportando al medio ambiente y reemplazando al quebracho en la construcción de durmientes ferroviarios. 

Por otro, impulsar procesos productivos desarrollados en el país que, a partir de la valorización de residuos, permitan obtener durmientes y otros productos análogos para su empleo en la infraestructura del transporte ferroviario nacional.

No se trata de una idea novedosa si se tiene en cuenta que en otros países los durmientes de plástico reciclado se utilizan hace varios años como, por ejemplo, en Japón, Estados Unidos, México, Alemania, Inglaterra, Brasil, India y Dinamarca. 

Iniciativa local

En Argentina también existe una necesidad de sustituir de manera eficiente y sustentable los durmientes de los materiales finitos existentes, como los tradicionales de quebracho. 

De hecho, ya hay varias empresas que trabajan en la normalización de los durmientes plásticos reciclados con proyectos concretos para su fabricación.

Aprovechan las limitaciones que actualmente existen en la infraestructura ferroviaria nacional, tanto funcionales como estructurales, que colaboran con las ventajas expuestas de este nuevo tipo de durmientes.

Ante este marco, en el 2018, las autoridades nacionales iniciaron el estudio de una norma IRAM de durmientes sintéticos que permita la construcción y uso de este tipo de infraestructura ferroviaria a partir del reciclado de polietileno o polipropileno.

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La meta es aportar a la necesidad de renovar o reparar alrededor de 20.000 kilómetros de vías, problema que no puede ser solucionado con la utilización de durmientes actuales por las limitaciones que presentan en el peso por eje a transportar; por retrasos de tiempos de viaje por baja velocidad y precauciones necesarias, sumado a los recurrentes accidentes y posibles descarrilamientos. 

Según el Gobierno, en parte, estas limitaciones se deben a ciertas desventajas que posee la madera del quebracho como su escasez y su alto precio de venta. Además, la tala del árbol que produce este material genera daños ambientales y no puede ser reciclado.

Desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable se asegura que a partir de este proceso se podrían reemplazar los 32 millones de potenciales durmientes que necesita el país en el sistema ferroviario nacional.

Sin embargo, sería necesario reciclar millones de envases plásticos si se tiene en cuenta  que cada durmiente equivale a transformar 2.000 botellas de polietileno (PE) o 144 toneladas de plástico reciclado por cada kilómetro de vías. 

Más allá de los datos, los funcionarios del ministerio que conduce Juan Cabandié entienden que los beneficios serían varios como una mejora funcional para los durmientes actuales, o ventajas medioambientales necesarias en el contexto de cuidado de los recursos naturales.

También destacan el triple impacto que produciría el plástico reciclado que van desde lo económico, social y ambiental, hasta el desarrollo de una economía circular para este tipo de producto.

Agregan que también se reducirían los residuos en los rellenos sanitarios y se fomentaría una reactivación de la industria recicladora, con un incremento de la oferta de trabajo, además de mejorar la huella de carbono por el consiguiente reciclado y la menor tala de árboles. 

A partir de este escenario, desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se comunicaron con otro ministerio, el de Transporte, para encarar un proceso conjunto de  sustitución de durmientes de quebracho por los que se comenzarán a producir con plástico reciclado.

Cabandié logró el respaldo de su par en el Gabinete, el ministro Mario Meoni, para encarar este proceso, basado en varias leyes como las de Política Ambiental; y de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Gestión de Residuos Domiciliarios y de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Gestión de Envases Vacíos de Fitosanitarios.

Ambos ministerios identificaron de interés aquellos procesos productivos que a partir de la valorización de residuos, permitan obtener productos para ser utilizados en la infraestructura del transporte nacional con una finalidad comprometida con el desarrollo sustentable.

A partir de estas premisas redactaron la Resolución Conjunta 2/2020 publicada en el Boletín Oficial de la Nación y que, en sus considerandos, explica que el uso de residuos termoplásticos recuperados como materia prima para la producción de durmientes sintéticos, “redunda en un beneficio concreto en materia de gestión integral de residuos, al disminuir drásticamente la cantidad de espacio que normalmente es destinado a esta tipología de desechos en los predios de disposición final, y fomentando consiguientemente una reactivación de la industria recicladora”.

Para los autores de la norma, emplear dicha tipología de residuos como insumo para otro proceso productivo “implica una enorme ventaja ambiental, considerando además que se trata de materiales que tardan cientos de años en degradarse, y que son el resultado de una producción basada en el uso de recursos naturales no renovables como el gas y el petróleo”.

Destacan también que los durmientes sintéticos fabricados mediante este proceso industrial, permiten una reducción significativa de la tala de árboles, al representar una variable sostenible de reemplazo de los durmientes de madera que vienen empleándose en las vías ferroviarias.

“Que la Ley General del Ambiente N° 25.675 ha establecido una serie de principios a cuyo cumplimiento habrá de estar sujeta toda norma a través de la cual se ejecute la política ambiental, entre los que se encuentra el principio de sustentabilidad, que establece que el desarrollo económico y social y el aprovechamiento de los recursos naturales deberán realizarse a través de una gestión apropiada del ambiente, de manera tal que no comprometa las posibilidades de las generaciones presentes y futuras”, determina la resolución.

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Cuidar el ambiente

La defensa de uso de este proceso también se basa en que se condice con el principio de sustentabilidad al ofrecer ventajas funcionales con un impacto económico, social y ambiental ampliamente positivo.

En que también impulsa la gestión de residuos domiciliarios al proveer la valorización y la implementación de métodos y procesos productivos que coadyuvan en gran medida a promover la gestión integral en materia de residuos domiciliarios, con el objeto de proteger el ambiente y la calidad de vida de la población.

Para los ministros Cabandié y Meoni, la iniciativa “resulta acorde con los lineamientos tendientes a lograr el manejo ambientalmente racional de los plásticos en todo su ciclo de vida”.

Por eso, ambos ministros entregaron el documento que impulsa este procedimiento a la llamada Mesa Técnica de Trabajo de Economía Circular (MTTEC), creada por el Gobierno para identificar mecanismos que permitan promover la recuperación de los residuos que se generan en el país como insumos para procesos industriales o productos de uso directo.

Este organismo derivó el  tema a la Sub-Mesa de Trabajo que se dedica de manera exclusiva a la corriente residual de plásticos y que busca articular actores interesados, diseño, ejecución e implementación de acciones, normas, planes, proyectos y/o programas a desarrollar en el marco de los presupuestos de la economía circular en relación a dicho material.

“Asimismo, la administración pública nacional se encuentra alineada a cumplir los objetivos trazados en el proceso de Compras Públicas Sustentables (CPS), que implica la articulación de las distintas necesidades de los organismos públicos para adquirir insumos en un mercado que provea bienes y servicios que utilicen menos energía, produzcan menos residuos y sean más durables”, señala Cabandié en la resolución que firma junto a Meoni.

A partir de este plan, ambos ministerios declararon de interés, aquellos procesos productivos desarrollados en la Argentina que permitan obtener durmientes y otros productos análogos para su empleo en la infraestructura del transporte ferroviario nacional, “en el marco de los presupuestos de la economía circular y el desarrollo sostenible promovidos por el Estado Nacional, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible contenidos en la Agenda 2030 y sus respectivas metas”.

Los dos ministros están convencidos de que esta política ambiental y la promoción del desarrollo sostenible que encara el Gobierno permiten establecer estrategias de innovación ambiental que fomenten la conservación, recuperación, protección y uso sostenible de los recursos naturales y el medio ambiente.

A partir de estos considerandos, la resolución declara “de interés” la construcción y uso de durmientes plásticos, y promueve el desarrollo de acciones que impulsen la producción y uso en la infraestructura del transporte ferroviario nacional este tipo de durmientes.

Fuente: Economía Sustentable (.com)

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