La Unión Europea planea un impuesto para los pedos de las vacas

La lucha ante el cambio climático exige acciones creativas y valientes. La Unión Europea quiere tomar medidas para que el sector ganadero reduzca sus emisiones de metano.
Contaminaciones18/11/2019 Fuente: Eco Inventos
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La ganadería y agricultura intensivas son una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero que llegan a la atmósfera. Para la FAO, este porcentaje  se eleva a un 20% del total mundial.

La Unión Europea busca la manera de hacer que ganaderos y agricultores paguen por los daños que su actividad económica genera sobre el medio ambiente.

Deberán pagar un impuesto por las ventosidades de sus reses, por la leche y también por la carne. Sin embargo, para esta medida, todavía no hay datos muy concretos, pero se espera su inclusión dentro del nuevo marco normativo para el período comprendido entre 2021 y 2030.

Con la legislación, se persigue la reducción del 40% de las emisiones de estos gases y reducir el consumo de carne.

Los rumiantes están considerados como grandes productores de metano, un gas de efecto invernadero de vida más corta pero mucho más potente que el dióxido de carbono. Una vaca puede producir diariamente 300 litros de metano. Con esta cantidad puede funcionar un pequeño refrigerador.

Algunos científicos analizan fórmulas para cambiar la alimentación de los animales, el objeto es reducir la cantidad de gases que producen las reses durante el proceso de digestión. Cabe decir, que en la actualidad hay iniciativas en forma de aditivos alimentarios que buscan rebajar las emisiones de metano a la atmósfera. Pero un reciente estudio ha desvelado que las emisiones de metano están aumentando, y los científicos no saben a que es debido.

Mediante la colocación de unos colectores especiales que aprovechen la capacidad energética del metano, se puede producir calor o electricidad, aprovechando la fermentación de los purines y el estiércol que producen los animales.

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Agricultura, ganadería y cambio climático.
La tala de bosques para dedicar más terrenos a la agricultura, supone un aumento en las emisiones de efecto invernadero. En estos casos, estarían obligados a compensar dichas emisiones, bien sea creando nuevos bosques o gestionando mejor los existentes.

 Se calcula que los bosques de la Unión Europea absorben el 10, 9% de gases de efecto invernadero, por lo que dedicar 182 millones de hectáreas a plantaciones forestales compensaría el carbono generado por el sector agro ganadero.

La Unión Europea, China y Estados Unidos son  los mayores emisores de gases de efecto invernadero. Por tal motivo, están implementando medidas sobre el sector energético e industrial, pues son los que provocan en su mayor parte el sobrecalentamiento del planeta.

Está en marcha un sistema de comercio de derechos de emisiones entre la industria, por el cual las empresas deberán tener un permiso por cada tonelada de este gas que produzcan. También se está potenciando las  energías renovables entre las empresas, para compensar su huella.

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