Amamantando cuidas el planeta, además de a tu hijo

No se genera residuos; evita uso de agua y de productos de limpieza. Impacto económico.

Alimentos y Tóxicos 05 de agosto de 2020
Mamadera

Ha pasado bastante agua bajo el puente (afortunadamente) desde que la industria alimenticia, fogoneada por el ingreso masivo de las mujeres al mundo del trabajo, impuso la afirmación de que las leches de fórmula eran “la” solución para los bebés y convenció a millones de familias. Sí, pasó mucho tiempo, pero así y todo la publicidad engañosa (prohibida, por otra parte, por el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la leche materna), y la falta de ayuda a las madres son dos de los grandes obstáculos para llegar al ideal: lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida, y complementada con alimentos sólidos, hasta los 24, por lo menos.

Los argumentos a favor de la salud, tanto del niño como de la madre, están claros. Y sólo con eso debería alcanzar. Pero, según un documento emitido el 31 de julio por la OMS, incrementar las tasas de lactancia materna exclusiva podría salvar la vida de 820.000 niños por año, y, bajando los costos en salud, generar en el mundo millones de dólares de ingresos adicionales.

Tampoco es todo... Como señala el lema de este año para la Semana Mundial de la Lactancia, dar la teta es además una forma de cuidar al ambiente.

Alimentación sostenible

“La lactancia materna es un acto ambientalmente sostenible de alimentación: no requiere energía eléctrica, no gasta agua en preparación ni en lavado de biberones, no necesita utensilios y evita el uso de productos de limpieza, que son grandes contaminantes. No produce residuos, no gasta combustibles de transporte y distribución, no deja huella de carbono, y su uso disminuye la producción de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. Proteger, promover y apoyar la lactancia es crucial para la salud de la población infantil y del planeta”, afirmó Marisa Gaioli, Secretaria de la Comisión de Salud Infantil y Ambiente de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), en un comunicado de la institución.

Pero, además, al producir su leche, cada mamá es capaz de aprovechar alimentos de menor calidad: por ejemplo, convierte proteínas vegetales en la proteína patrón, que es la leche humana.

“La lactancia materna es una verdadera conexión entre la salud humana y la naturaleza: es natural, renovable y ambientalmente segura. Proteger y promover la lactancia materna contribuye a disminuir las desigualdades que existen en el camino del desarrollo sostenible”, sostuvo María Luisa Ageitos, pediatra y ex presidenta de la SAP.

Fuente: La Gaceta (Tucuman, Argentina)

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