Entre 7,8 y 9,5 millones de toneladas de CO2 equivalente: distintos estudios coinciden en que la Copa del Mundo de Norteamérica dejará la huella de carbono más alta jamás registrada en el torneo. Repasamos los números y qué debería cambiar antes de 2030, cuando la Copa se repartirá entre tres continentes y seis países.