El 1% de las explotaciones agrarias gestiona el 70% de las tierras agrícolas del mundo

Un informe de la International Land Coalition alerta de la creciente desigualdad del mundo rural, donde el 10% de la población obtiene el 60% de la riqueza que generan las tierras agrícolas. En España, COAG alerta de que el 7% de las empresas agrarias obtiene el 42% de la producción

Alimentos y Tóxicos 25 de noviembre de 2020
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La desigualdad en el mundo rural y el uso de la tierra agrícola aumenta en la mayoría de los países del mundo. Un estudio de la International Land Coalition (ILC) publicado este 24 de noviembre señala que el el 1% de las explotaciones agrícolas —las de mayor extensión— gestiona el 70% de las tierras para estos usos existentes en el planeta. Son, además, las integradas en el flujo de capitales de las corporaciones dedicadas a la alimentación, y ese porcentaje va en aumento.

Por otro lado, más del 80 por ciento de las granjas del mundo son pequeñas propiedades de menos de dos hectáreas que, generalmente, están excluidas de las cadenas alimentarias mundiales, un fenómeno que incluso ha llegado a las costas europeas, donde del 3% de las explotaciones suponen más de la mitad de las tierras cultivadas en la UE.

En España, el fenómeno es similar. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) acaba de publicar otro informe —Esenciales: la agricultura española ante calamidades que afectan a la seguridad nacional— en el que alerta de que el 6,6% de grandes empresas agrarias obtiene el 42% del valor de la producción que se genera en el campo español.


El 50% de los residentes en áreas rurales controlan solo el 3% del valor de la tierra a nivel global, indica el estudio de ILC


La organización agraria advierte en el mismo de “los peligros para la seguridad alimentaria de España y Europa de la creciente concentración de la producción en manos de sociedades mercantiles multinacionales”. "No son tanto las producciones agrarias en sí las que están en peligro, sino los agricultores y ganaderos del modelo social y profesional de agricultura frente a la concentración de la producción y la creación de oligopolios, que estimulan la entrada de fondos de inversión”, denuncia Miguel Blanco, secretario general de COAG.

El propio Parlamento europeo alertaba en dos documentos fechados en julio y octubre del presente año que la creciente concentración de la producción agraria hacia oligopolios podría suponer “la desaparición del modelo europeo de agricultura, que conduciría a la despoblación rural, a la degradación medioambiental y cultural y al aumento del desempleo rural”.

Tendencia global

El informe de la ILC, titulado Suelo desigual: la disparidad en el corazón de las sociedades desiguales y publicado por en colaboración con Oxfam, apunta cómo los últimos datos señalan que la desigualdad en los usos de la tierra a nivel global se ha incrementado un 41% frente a lo que se creía hasta ahora, datos centrados en “censos tradicionales”.

“En el marco de este proyecto, se desarrolló una nueva forma de medir la desigualdad de la tierra que va más allá de la distribución del tamaño de la tierra obtenida a través del censo agrícola tradicional”, señala Ward Anseeuw, coautor del informe y coordinador de la iniciativa. Según ILC, los métodos para medir la desigualdad de la tierra excluían piezas de información vitales, como el valor de la tierra, la propiedad múltiple y la falta de tierra, así como el control que una persona o entidad tiene sobre ella. 


El estudio denuncia que este aumento de la desigualdad amenaza directamente a 2.500 millones de personas dedicadas a la agricultura a pequeña escala


Basado en 17 investigaciones encargadas ad hoc para la publicación del informe aparecido hoy, las conclusiones del ILC indican que el 10% de la población rural obtiene el 60% de la riqueza que generan las tierras agrícolas, mientras que el 50% de los residentes en áreas rurales controlan solo el 3% del valor de la tierra.

Un tercio de la población global amenazado

Este aumento de la desigualdad “altera radicalmente nuestra comprensión del alcance y las consecuencias de gran alcance que tiene la desigualdad de la tierra”, asegura Anseeuw, quien alerta de que este problema “está socavando la estabilidad y el desarrollo de sociedades sostenibles”.

El estudio denuncia que este aumento de la desigualdad amenaza directamente a 2.500 millones de personas dedicadas a la agricultura a pequeña escala, “así como a los 1.400 millones de personas más pobres del mundo, la mayoría de los cuales dependen en gran medida de la agricultura para su sustento”.

Las fuentes consultadas para la investigación atribuyen el incremento de la disparidad en el reparto de la riqueza rural principalmente al mayor interés de los actores corporativos y financieros, especialmente los fondos de inversión, en las inversión en tierras agrícolas. “A medida que crecen las inversiones corporativas y financieras, la propiedad y el control de la tierra se vuelven más concentrados y cada vez más opacos”, apuntan desde el ILC.

Fuente: El Salto Diario (.com)

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