
Xtraice. Pistas de hielo ecológico, invierno todo el año
Entrevista con Paco Ortiz, fundador de Xtraice
La composición de sus pistas, en forma de paneles no toxicos y totalmente reciclables, permite que sea una superficie idónea para la práctica con patines de hielo en todas sus posibilidades (actividades deportivas y de ocio…..), ofreciendo una sensación óptima de deslizamiento.

Cada metro y medio cuadrado de hielo convencional artificial tiene el mismo consumo que el de una vivienda todo un día. XTRA ICE por contra, no tiene ningún coste energético añadido, por eso le llaman hielo ecológico. Una gran baza para crecer, puesto que esta diferencia “lo convierte en una solución ideal para sustituir pistas de hielo artificial”.
El «hielo» de Xtra Ice consume 0 kilovatios, 0 gasoil y emite 0 CO2; por el contrario, una pista de hielo convencional requiere 25.000 kw, 15.375 litros de gasoil, emite 8,5 toneladas de CO2 y necesita 30.000 litros de agua.

Adicionalmente y gracias al fácil sistema de montaje de las pistas XTRA ICE, es posible instalar superficies de cualquier forma y distintas dimensiones aportando gran versatilidad para adaptarse tanto a entornos comerciales como residenciales (centros comerciales, hoteles, centros deportivos y de ocio, urbanizaciones, etc.), siendo posible también su instalación tanto en interior como exterior. Ademas, las planchas de este material, son utilizables por sus dos caras, por lo que duran el doble.

La gran ventaja de XTRAICE es que puede ser utilizada sin tener en cuenta condiciones climáticas y durante los 365 días del año. Xtra Ice nunca se derrite, realmente es un polímero con un aditivo ultrasecreto.
El hielo ecológico de Xtraice ya está presente en más de 1.000 pistas de patinaje a 95 países. De hecho, el 80% de su facturación procede de la exportación, especialmente a los países de la UE.
No es una producción propia, la fuente es Eco Inventos (.com)



Desafíos ambientales de Argentina en 2026: retrocesos legales y recortes presupuestarios bajo el Gobierno de Milei



El impacto ambiental de la inteligencia artificial: emisiones de CO₂, consumo de agua y responsabilidad climática






