La energía eólica no es tan ecológica como parece: el problema creciente de los molinos desechados

El año que viene, solo en Europa, habrá que desmontar más de 14.000 aspas de aerogeneradores. Reciclarlos es una opción, pero no alcanza. La solución debería venir de la industria y los gobiernos

Residuos 05 de agosto de 2022
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Es inagotable, no afecta el cambio climático ni emite gases de efecto invernadero. La eólica parece ser la la fuente de energía perfecta. Sin embargo, oculta una gran secreto...

Aunque la energía del viento es infinita, los aerogeneradores que se construyen y utilizan para generar esa electricidad no son eternos: tienen una vida útil que no supera los 30 años. Luego de ese tiempo, ¿qué ocurre con las turbinas, aspas y las paletas de los “molinos”?

Sin dudas que el viento es ideal para producir electricidad porque, básicamente, es gratis y nunca se termina.

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Para canalizar esa fuente de energía y convertirla en electricidad hacen falta aerogeneradores: unas fotogénicas moles minimalistas de hasta 100 metros de alto con aspas de más de 20 metros.

Esta turbinas están hechas de y con fibra de vidrio, acero, aceite lubricante, metal entre otros materiales que no son totalmente reciclables. Y las consecuencias del enorme legado de residuos compuestos por los aerogeneradores en desuso ya se está sintiendo.

A medida que cada vez más países construyen más parques eólicos, el problema sin dudas será mayor: se calcula que para el año que viene, solamente en Europa, habrá que desmontar y desechar más de 14.000 aspas de aerogeneradores.

¿Se pueden reciclar los aerogeneradores?

Peter Majewski es profesor en la Universidad de South Australia. Hace poco publicó un estudio sobre el tema en el que explica que el costo del reciclado y el escaso valor de reventa de los productos recuperados hacen que no sea realista esperar que surja una solución basada en el mercado.

“Los responsables políticos tienen que intervenir ahora y planificar lo que vamos a hacer con todas esas aspas que quedarán fuera de servicio en los próximos años”, expresó Majewski .

A pesar que alrededor del 85% de un aerogenerador ya es reciclable, el problema reside en el material con el que se fabrican las palas: fibra de vidrio y matriz de epoxi para resistir todo tipo de clima. Ambos materiales son muy difíciles de descomponer.

Hasta ahora, las turbinas eólicas que ya no se utilizan se desmontan y se depositan en vertederos o se incineran, pero quemar la fibra de vidrio tampoco es bueno para el medio ambiente.

¿Cuál es la solución?

La solución al problema de los desechos, por ahora, sigue siendo el reciclaje y ya hay varias empresas que están encontrando qué hacer con las pesadas aspas sin dañar el ecosistema y evitando incrementar la huella de carbono.

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¿La energía eólica es mala para el medio ambiente?

En principio, la energía eólica no es perjudicial para el medio ambiente. Sin embargo, en su estudio, Majewski afirma que las soluciones mencionadas no alcanzan y representan solo un ínfimo porcentaje de las aspas desechadas.

Majewski advirtió que: “O bien el fabricante se responsabiliza de lo que hay que hacer con las aspas al final de su vida útil, o bien los operadores de los parques eólicos deben ofrecer soluciones al final de la vida útil como parte del proceso de aprobación de la planificación de sus operaciones comerciales”.

La industria debe asumir su responsabilidad y los países tienen que hacerse cargo y tratar este problemas sin más dilación porque, mientras la eólica es actualmente una de las fuentes de energía más ecológicas, al ritmo de producción actual, en poco años con enfrentaremos a un grave problema de acumulación de aspas gigantes en desuso.

No es una produccion propia, la fuente es TN (.com.ar)

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