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Los coches eléctricos reducen la demanda de petróleo, pero más la reducen los millones de bicicletas eléctricas
Movilidad y transporte24/11/2023
Marcos Bach

El fin de la dependencia de los combustibles fósiles parece cada vez más cercana gracias a las energías renovables. Los países de todo el mundo se han puesto las pilas en esto de crear vehículos que no contaminen y dejen una huella de carbono más pequeña. Los coches eléctricos están aportando su grano al granero, pero inesperadamente son las bicicletas las que más hacen esto.
Aunque parezca mentira, ni mucho menos lo es. Las estimaciones realizadas por Bloomberg New Energy Finance han determinado que el año pasado los 280 millones de bicicletas, ciclomotores, motocicletas y vehículos de tres ruedas movidos por baterías eléctricas desplazaron hacia abajo cuatro veces más la demanda de petróleo que todos los coches eléctricos del mundo. De estos últimos hay en torno a 21,5 millones en todo el planeta de todos los tipos, así que los datos parecen razonables.
En la actualidad, como describen en Mundo Deportivo, los viajes en automóvil son algo de lo más corriente. De hecho, muchos de los trayectos que se realizan en ciudades cogiendo nuestro coche personal son de menos de 10 kilómetros. Una distancia que también podría ser cubierta de manera fácil y limpia por una bicicleta o ciclomotor eléctricos. Esta tendencia es la que está aumentando cada día más en las grandes ciudades.
La popularidad de los patinetes y bicicletas eléctricos está comprobada en países como España, donde en urbes como Madrid y Barcelona se ha vuelto habitual que las personas se desplacen con estos vehículos. Cómodos y sencillos, pueden alquilarse a bajo coste y además sirven para cubrir viajes rápido, seguros (gracias a los carriles bici) y sin apenas esfuerzo.
Siguiendo las recientes noticias, una bicicleta eléctrica es además un modo muy económico de viajar. Según Ars Technica, si viajamos en este tipo de vehículo una media de 20 kilómetros al día, cinco veces por semana, el coste de carga total sería de unos 20 dólares al año. En torno a 19 euros, para hacernos una idea. Es una ganga tecnológica sin paragón.
Por tanto, y debido a su cada vez mayor número, las bicicletas eléctricas y otro tipo de vehículos de dos y hasta tres ruedas están desplazando la demanda de petróleo hacia abajo. Es una buena noticia, ya que el futuro podría ser esperanzador con el aire de nuestras ciudades más limpio y sano para nuestro cuerpo. En resumidas cuentas:
Por el momento la tendencia es la de continuar potenciando estos medios de transporte baratos y limpios. Quizá pronto también veamos vehículos de este tipo, y también coches, movidos por hidrógeno, del que muchos dicen que será el combustible del mañana. Estaremos pendientes para conocer todas las novedades al respecto de este tema.

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