
América Latina frente a la crisis climática: 8 países en máxima alerta
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Esta científica incide en que cada décima de grado de aumento de la temperatura media mundial aumenta los eventos extremos en frecuencia, en duración y en intensidad
Cambio Climático14/07/2025Desde hace más de un año, una de las principales cuestiones de la actualidad del cambio climático se centra en dos dígitos: 1,5 °C. Evitar que la temperatura media del planeta supere este valor es uno de los dos grandes límites de seguridad fijados por el Acuerdo de París para contener el calentamiento global, pero no hay duda de que va a ser superado.
Aunque ya hace tiempo que se da por perdido, son bastantes las confusiones sobre la caída de este hito negativo. Ahora, una nueva edición de Indicators of Global Climate Change (IGCC), en la que participan 61 científicos de 17 países, han reducido a tan solo tres años el margen que queda en forma de emisiones para rebasar este límite. Entre estos investigadores está la francesa Valérie Masson-Delmotte (53 años, Nancy), climatóloga del Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medio Ambiente del Instituto Pierre Simon Laplace de París,que El País entrevistó.
Hasta hace solo dos años una de las principales responsables de las evaluaciones científicas del IPCC, el principal panel de expertos sobre cambio climático, como copresidenta del grupo I.
La actualización de los indicadores claves del cambio climático planetario que hemos realizado este año muestra que el cambio climático debido a las actividades humanas sigue a un ritmo aún más rápido que antes. A pesar de los progresos y esfuerzos que han sido realizados, las emisiones de dióxido aumentan un poco menos rápido y las de los otros gases de efecto invernadero aumentan de forma rápida.
Si miramos hasta el año 2024, estamos en un mundo 1,36 °C más cálido [que antes de los niveles preindustriales] debido a las actividades humanas. Ese año las estimaciones de temperatura de la superficie de la Tierra también superaron 1,5 °C, porque además de la tendencia a largo plazo de las actividades humanas, se añadió temporalmente el efecto de El Niño en los trópicos y la variabilidad cálida del océano Atlántico.
Por eso nosotros [los científicos del IGCC] hacemos esta actualización anual y planteamos un diagnóstico sobre dónde estamos respecto a los últimos 10 años y el año en curso sobre el calentamiento atribuible a las actividades humanas, que es lo que cuenta. Necesitamos esta actualización rápida, porque, como saben, hay dificultades a nivel internacional, diplomático, tensiones geopolíticas. Y el próximo informe del IPCC no llegará antes del año 2028. Es importante tener una brújula actualizada.
Tenemos dos enfoques para evaluar cuándo deberíamos alcanzar un nivel medio de calentamiento de 1,5 °C. El primero consiste en tomar la temperatura alcanzada ya en 2024 de 1,36 °C y el ritmo de calentamiento de 0,27 °C adicionales cada 10 años. Un cálculo muy simple muestra que, a este ritmo, en cinco años habríamos alcanzado el calentamiento planetario de 1,5.
La otra forma es teniendo en cuenta que el nivel de calentamiento planetario está estrechamente relacionado con la acumulación de emisiones de dióxido de carbono mundial, pues podemos calcular el margen de maniobra que queda para no superar este punto. Para tener una posibilidad sobre dos de limitar el calentamiento a 1,5, el margen de maniobra que queda equivale a la emisión de 130 millones de toneladas de CO₂. Esto parece enorme, pero en realidad son tres años de emisiones al nivel actual.
Aparte de que las emisiones mundiales continúan aumentando, si se cumplieran todas las promesas de los diferentes países en el ámbito del Acuerdo de París, en realidad esto supondría un estancamiento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pero no son suficientes para conseguir una fuerte disminución, y por eso concluimos que, con la lentitud de los esfuerzos actuales, limitar el calentamiento planetario a 1,5° no es ya alcanzable. De forma inexorable, vamos a llegar rápidamente a este nivel de calentamiento planetario.
El Acuerdo de París tiene como objetivo limitar el calentamiento por debajo de 2 °C, conteniéndolo en 1,5°, pero no es explícito sobre el horizonte temporal. Si quisiéramos volver atrás después de haber superado este nivel de calentamiento de 1,5°, la condición es ser capaces de reducir fuertemente las emisiones, de llegar a emisiones cero netas de CO₂ a nivel mundial e, incluso, emisiones negativas, es decir, de retirar el CO₂ de la atmósfera y guardarlo a largo plazo. Y hoy en día, en realidad, no sabemos si esto es posible. Hay un trabajo un poco teórico, que estudia las opciones que permitirían hacerlo. Está claro que presenta riesgos y puede ser muy caro. Lo cierto es que cuando se supere el calentamiento planetario de 1,5 grados, no tenemos soluciones maduras para volver atrás.
Si tomamos el informe [específico del IPCC] sobre 1,5 de 2018, ahí evaluamos que al ritmo de la época iríamos hacia un mundo 1,5 °C más cálido, en un plazo amplio entre 2030 y 2050. Y las estimaciones sugerían que sería más cerca de 2040. Si tomamos el informe [de evaluación AR6 del IPCC] de 2021-2022, la ventana estaba más cerca de 2030-2035. Ahora, la estimación que podemos dar al ritmo actual está más cerca de 2030 que de 2035.
Por cada grado de más de calentamiento la intensidad de las lluvias extremas puede aumentar un 7%. Un solo grado de calentamiento significa 7% de vapor de agua más que el aire puede contener y que puede dopar los eventos de precipitaciones extremas. Esto son efectos inmediatos, pero lo que puede entenderse menos es que cada calentamiento adicional actúa también en la reducción de los glaciares, Groenlandia, la Antártida de una forma no instantánea, que toma su tiempo, decenas o cientos de años, provoca que ese exceso de calor entre en el océano y se propague en profundidad, lo que acaba influyendo en la velocidad del aumento del nivel del mar. El ritmo del aumento nivel del mar desde 1900 fue de 1,8 milímetros por año, pero en la última década es de cerca de 4 milímetros por año. Esto también va a continuar de forma irremediable por la inercia de los glaciares y los océanos. El estado actual de los conocimientos muestra que cada décima de grado de más de calentamiento aumenta los eventos extremos en frecuencia, en duración y en intensidad.
Hay que decir las cosas como son, esta es la realidad de los hechos. También estamos viendo signos esperanzadores como son el freno de las emisiones mundiales de CO₂ o el hecho de que en China no hayan aumentado en 12 meses. Son signos esperanzadores, pero insuficientes.
Lo que vemos de manera inédita en Estados Unidos es una obstrucción brutal al conocimiento sobre el cambio climático, censura de datos, despido de científicos, prohibición de palabras y una política favorable a las energías fósiles que ignora los problemas climáticos. Pero también vemos en Europa una obstrucción a la acción por el clima y la protección del medio ambiente. Por eso nuestro objetivo es compartir los conocimientos científicos con todos los ciudadanos a los que afecta esto.
En realidad el futuro no está escrito y depende de lo que hagamos con las emisiones de gases de efecto invernadero. A partir de las políticas públicas ya implementadas en 2024, y antes de que pasara nada de lo que está ocurriendo en EE UU, una estimación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio ambiente en noviembre pasado sugería que a este ritmo de acción superaríamos 2 grados hacia 2050 a nivel mundial y 3 grados a nivel mundial hacia 2100.
Muy peligroso. Para los ecosistemas y para sus servicios, de los que dependemos. Es peligroso para la capacidad de almacenamiento de carbono, la seguridad alimentaria, la producción agrícola, el acceso al agua en muchas regiones del mundo. Peligroso por las lluvias extremas, el deshielo de suelos helados o la subida del nivel del mar. Sin embargo, esto puede ser evitado. Pienso que la obstrucción en los Estados Unidos a la acción climática viene también porque es posible asegurar las necesidades de las personas con menos energía fósil.
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